La primera vez que pudimos estar juntos en esta fecha. Sin pensarlo, sin planearlo, coincidió con el viaje de una vaca galáctica. La cerveza, la miche , el moncho , los cigarros, la noche, la mañana, los amigos, las historias, los sueños, besos, los abrazos y no habíamos tenido una noche como la pasada. A la luz de la ciudad, perdidos de la misma. Licor tinto, la atmósfera y nosotros perdidos en el reflejo de nuestros ojos, en el aroma de la noche, un besos llenos de lágrimas dulces. En risas incontrolables en el infinito sueño de dos felinos . Letras grabadas en un suspiro, un susurro mientras se entrelazan nuestras manos. Ronroneos y maullidos bajo las sabanas, encontrados en un mismo deseo, estar y ser dos gatos en alta mar, uno de pálido azul y el otro amarillo... Llegó una vaca galáctica y una gatita de pálido azul el sábado pasado. Llegaron a mi casa para luego ir a el depa de Bernardo en donde nos quedaríamos los gatos. Fuimos por unas gordas a Morales. papá, huevo, ...