ÓPERA DE GABRIELA ORTIZ ES RECONOCIDA Y APROVECHADA PARA BENEFICIOS SOCIO-CULTURALES

“No escribo para el cajón, sino para la gente”

La ópera de Gabriela Ortiz es reconocida y aprovechada para beneficios socio-culturales
�No escribo para el caj�n, sino para la gente�
ESFUERZO. La Long Beach Opera estrenó este año una pieza de Ortiz, lo que la convierte en la primera mujer en estrenar en esa compañía de tradición en EU. (Foto: ALMA RODRÍGUEZ I EL UNIVERSAL )

Video. Gabriela Ortiz, pieza fundamental para México
Jueves 11 de julio de 2013Alida Piñón | El Universal
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Gabriela Ortiz es la compositora más prolífica y destacada de su generación. Sólo este año fue estrenada en la Long Beach Opera su obra Únicamente la verdad con la que se convirtió en la primera mujer en estrenar en esa compañía de tradición en Estados Unidos. Además, este trabajo está siendo grabado en un disco gracias al programa Beneficio a proyectos de inversión del Conaculta.
En este año también fue invitada a participar en el Roundabout Opera for Kids, un proyecto situado en Estados Unidos que tiene el objetivo de promover la ópera en los niños y ofrece funciones en escuelas, bibliotecas y hospitales, con el apoyo de la Universidad de Indiana, en donde estrenó la ópera Ana y su sombra, que planea traer a México a finales de 2014 o en 2015.
Recientemente, el Southwest Chamber Music acaba de grabar un disco monográfico con algunas de sus obras más representativas: Elegía (1991), Aroma foliado (2006) y Río Bravo (2006). Y ya prepara otro disco con su esposo, el flautista Alejandro Escuer, donde incluirán obras para flauta y música de cámara.
Su obra ha sido tocada por algunas de las orquestas más importantes del país, como la Filarmónica de la UNAM y la Sinfónica de Minería, que este año le comisionó una obra para festejar 35 años de la Academia de Música del Palacio de Minería, por lo que estrenara Concierto Voltaje, para timbales, el 20 de julio en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, y la solista será la percusionista Gabriela Jiménez.
Cuéntanos sobre el estreno con la Sinfónica de Minería.
Me siento muy contenta de volver a trabajar con la Orquesta de Minería, hace años escribí una obra para orquesta sola que se llama Fronteras híbridas y ahora regresamos con esta colaboración. Este encargo se suma al trabajo que he tenido con Gabriela Jiménez, una gran percusionista, con quien he trabajado en varios proyectos. Se me antojaba muchísimo escribir un concierto para timbales, hay muy pocos, no sé si éste sea el primero, sobre todo para orquesta sinfónica, pero no tengo el dato preciso, lo que sí es cierto es que hay muy pocos a nivel internacional.
¿A qué le atribuyes que haya poca obra para percusiones?
Las percusiones es un instrumento que se ha desarrollado muchísimo en el siglo XX, pero en el siglo XIX siempre se consideró como un instrumento para enfatizar ciertas cosas como cuestiones de color, pero es hasta el siglo XX en donde empieza a tomar un rol protagónico con obras como La consagración de la primavera, de Stravinsky, así que el repertorio es muy reciente.
¿Para un compositor con una trayectoria reconocida es importante el apoyo institucional?
Las comisiones con orquesta son muy importantes porque requiere de mucho tiempo para el compositor, no es lo mismo escribir una obra de cámara o para sólo un instrumento que afrontar la escritura orquestal o hacer una ópera, son piezas que requieren de gran inversión. Es un gran incentivo saber que tu obra se va a tocar; por ejemplo, me llevó 15 años cristalizar Únicamente la verdad, mi primera ópera, fueron muchas becas las que pedí, tuve que lidiar con muchísimos obstáculos, ¿te imaginas que un compositor pase un año de su vida en un proyecto que después tendrá que guardar en el cajón? Uno tiene una idea, después la plasmas en la partitura, luego el intérprete recrea la idea y finalmente alguien la escucha, si este ciclo no se cumple entonces es una idea congelada. No compongo para los cajones, sino para la gente y para aprender y progresar. Es responsabilidad del Estado y de las orquestas que existan estos apoyos.
¿Qué tan relevantes son los registros fonográficos?
Para mí son fundamentales. Por primera vez hay apoyos para el registro fonográfico de una ópera, existen coinversiones del FONCA pero no otorgan mucho dinero, ahora con ese programa (Beneficios a proyectos de inversión) pude presupuestar el apoyo para grabar Únicamente la verdad. Es muy importante que se graben discos y las orquestas no lo están haciendo, cuando uno graba se madura más la obra y le imprimes más profundidad porque se trata de un legado y si el compositor está vivo es aún más importante hacer el registro porque pueden contar con la supervisión del autor. Yo tomo mucho en cuenta esta situación y estoy tratando de que toda mi obra se grabe.
¿La ópera seguirá en tus intereses?
La ópera es una locura, creo que un compositor tiene que estar lo suficientemente loco para adentrarse a este mundo, es un desgaste enorme, pero también el placer cuando todo funciona es delicioso. La ópera es sobre la voz y cada vez me fascina más porque tiene una forma de expresión maravillosa, por supuesto que todo compositor que va a trabajar en este ámbito tiene que adorar la voz. El trabajo del compositor es muy solitario, nadie piensa en esto pero así es, paso muchas horas al piano imaginando música, es hasta que llegan los ensayos cuando convives con la gente, pero pasas mucho tiempo solo; con la ópera desde el principio hay mucha interacción con otras disciplinas y es muy rico.
Eres una referencia de la composición mexicana, pero cuando se hace énfasis en el género ¿lo tomas en cuenta o es algo superado?
Lo tomo en cuenta cuando llego a Long Beach, que tiene casi 40 años de existir, y descubro que soy la primera mujer que presenta una ópera y la tercera latinoamericana. Sí me llama la atención y sí me lo cuestiono, pero sé que es algo histórico, que así sean las cosas no quiere decir que no haya talento, ¿por qué Clara Schumann no pudo tener la obra que Robert Schumann? ¡Tuvo 18 hijos! ¿a qué hora podía componer? Estas cosas sí las pienso, pero a la hora de componer sólo hago lo mejor que puedo y sé que la conformación de un programa tiene que estar basado en la calidad de la música. Estoy a favor de la igualdad, pero sería un error programar una obra sólo porque es de una mujer, que sea la obra la que valga por sí misma, eso es lo importante.
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