VIER MONATE

La primera vez que pudimos estar juntos en esta fecha. Sin pensarlo, sin planearlo, coincidió con el viaje de una vaca galáctica.
La cerveza, la miche, el moncho, los cigarros, la noche, la mañana, los amigos, las historias, los sueños, besos, los abrazos y no habíamos tenido una noche como la pasada. A la luz de la ciudad, perdidos de la misma. Licor tinto, la atmósfera y nosotros perdidos en el reflejo de nuestros ojos, en el aroma de la noche, un besos llenos de lágrimas dulces. En risas incontrolables en el infinito sueño de dos felinos .

Letras grabadas en un suspiro, un susurro mientras se entrelazan nuestras manos. Ronroneos y maullidos bajo las sabanas, encontrados en un mismo deseo, estar y ser dos gatos en alta mar, uno de pálido azul y el otro amarillo...

Llegó una vaca galáctica y una gatita de pálido azul el sábado pasado. Llegaron a mi casa para luego ir a el depa de Bernardo en donde nos quedaríamos los gatos. Fuimos por unas gordas a Morales. papá, huevo, frijoles, queso, naranjada y varios niños curiosos alrededor.

Regresamos los gatos al depa, esperar la tarde y encontrarnos en las miches. Jebuz, Beutifull Freak, el niño dueño y la bombi,ya estaban ahí, llegamos y no tardaron en caer un Dzain y Nesy chan polar. Con clamato, sin Clamato, Con papas, sin Papas. Empezó a dar hambre, y mi cabeza ya empezaba a dar vueltas, reía del color chapeado de la gatia de pálido azul.

Una pizza, churros, helado, azúcar, una Ada. Mi cabeza recupero su giro estable y mi gatita su tono de piel. Nuestros cuerpos cambiaron. Atascados de pan y helado, cerveza y papas. Ni una gota más ni una sola mordida. Gatos empachados.

Llegamos al depa de Bernardo. Unas noche buena, boons, tinto, y más papás. Risa, música, cigarro, cotorreo, y mi cabeza regresó a dar vueltas una tras otra, mientras veía sonrojar a mi gatita. Estábamos pedosicontentos. Y la velada pasó tranquila, entre historias, anime, humo, cerveza. Gatos cerbeceros.

La noche termino para los geeks, pero apenas comenzaba para dos gatos. Uno de pálido azul, y el otro amarillo. Y pasó lento, con caricias, sueños entre brazos, besos ahogados en tinto y pasó la noche como nunca. Fue nuestra noche, nuestros cuatro meses de aguantarnos, soñarnos, y compartir el mismo barco sin rumbo.

Y es más fácil acostumbrarse a ti, sentir que el tiempo y la distancia son cosas cotidianas, un nos vemos no tardará. Despertar y verte a mi lado, verte dormida, abrazarte mientras sueñas y que me lleves lejos... irnos lejos... y seguir siendo los dos gatos de alta mar....


pensaba en que uno va a un lugar porque tiene que ir, pero en su mente hay otro lugar donde quisiera estar.
como una vista al pasado que dejamos...
Gatita de Pálido Azul
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